Ansiedades irredentas
Me sumerjo en tus poros alquímicos
Y navego en tus aguas enigmáticas de
Ansiedades irredentas
Palpito jadeante y cadencioso
En tus enervadas geografías
Acantiladas y fenezco en ti
Con mis alas exhaustas de colibrí
Vehemente calmado por tu savia
Santificada
Te internas en mí cual misterio
Profanado por tu lengua de oro
Caliente
Ven y extráeme la levadura
Encofrada en mis promesas
Abandonadas a tu suerte
La pequeña muerte que me
Obsequias extravía mis vinos
Cálidos
Ven y celébrame en ti y
Resucítame una y otra vez…
Hasta nuestro común renacimiento
Tu lava volcánica me incendia y
Quema inexorable mis ganas
Ingobernables
Eres una candela inextinguible
Que calcina mi ser hincado
En tus vastos dominios
Izate en mí y flamea inquieta
Tus ilusiones recónditas y tus
Sueños perdidos en la penumbra
A la luz de la luna bajo los
Influjos de una música celeste
Venida de esferas inconfesables
En tu cáliz inédito bebo todo de ti
Tus ríos inquietos, tus oceánicas
Reverberaciones de albos y fértiles
Días de Abril que es el mes más
cruel
1 comentarios:
Caminando por los pasillos que la Internet nos regala, realizé una curva y tropezé ( A Dios Gracias)con su página y su poesía.
Con ésta en particular viví cada verso..."Resucítame una y otra vez…
Hasta nuestro común renacimiento".
Ha sido un placer, amigo
Pedro P. Pérez S
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