jueves 21 de mayo de 2009

EL ESTADO CHAVISTA CONTRA LA SOCIEDAD

Socialismo estatista del siglo XXI

Rafael Rattia

Un afán persistente y un denuedo incomprensible caracteriza a la nomenclatura tecno-burocrática chavista devenida nueva clase parasitaria del rentismo petrolero venezolano del siglo XXI: por doquier observamos a la nueva aristocracia bolivariana haciendo vanos esfuerzos “teóricos” para justificar lo injustificable; a saber, que la propiedad social, tal socorrida por la autodenominada “vanguardia revolucionaria bolivariana” de la revolución, es sinónimo de propiedad estatal. Al trasluz de las modernas teorías sociológicas y políticas que se han ocupado del estudio e interpretación de las novísimas formas y modalidades que ha adoptado el Estado Moderno, en tanto que síntesis suprema de la categoría hegeliana encarnada en lo que conocemos como sociedad política, no existe una dicotomía más antagónicamente “irreconciliable” que la expresada en la dupla propiedad social vs propiedad estatal.
En la primera década del siglo XXI, Venezuela es el lugar privilegiado donde se realiza plenamente la terrible distopía asocial que la intelectualidad ácrata, libertaria y antiautoritaria hemos bautizado con el espeluznante adjetivo de estatocracia obsidional. Cuando la casta burocrática que rige los hilos del Gran Moloch chavista bolivariano del siglo XXI se asume autocráticamente como adalid portaestandarte de la emancipación social e iza las banderas “seudoizquierdistas” de la socialización compulsiva de la propiedad en nombre de un ideario indigesto e incomprensible para las mayorías nacionales no hace algo distinto a secuestrar los enunciados teóricos y políticos de la verdadera y genuina tradición socialista decimonónica europea aprehendida y asimilada por las vanguardias culturales e intelectuales de “la Europa segunda”, en el decir de José Manuel Briceño Guerrero.
Obviamente, estatización y socialización son dos términos que designan realidades antitéticas y ambas se excluyen recíprocamente, pues una es negación de la otra y viceversa. Por tanto, no hay que realizar esfuerzo intelectual alguno para advertir que las erradas políticas de confiscación estatalistas que adelanta el socialismo autoritario del Teniente Coronel (r) reproducen fielmente la lógica militarista de las peores dictaduras fascistas que se enseñorearon durante casi dos décadas en el cono sur de nuestro continente. Las bambalinas falsamente doctrinarias que arguye, por ejemplo, el exprofesor Aristóbulo Istúriz para justificar la esperpéntica pamplina teórica del “Estado Docente” es, -mutatis mutandis- la misma argucia del “Estado socialista petrolero” rentista, paternalista, populista, demagogo y militar. Sería bien interesante ver a una “Escuadra Revolucionaria de Lectura” leyendo en voz alta Los manuscritos económicos-filosóficos de 1848 de Karl Marx, o Los Grundisses o, para no ir tan lejos la Contribución a la crítica del Programa de Gotha. No obstante, mucho me temo que el mismísimo Gran Hablador no ha pasado del primer párrafo del Preámbulo de las Obras antes citadas.

martes 19 de mayo de 2009

"Los libros y los días"

CONTRA LA "ESTÉTICA" CHAVISTA

Rafael Rattia

Con todo respeto hacia aquellas personas que se reivindican, honestamente, partidarios de ostentar el adjetivo que desde hace una década intenta, vanamente, regir las relaciones perceptivas y sensoriales de la artisticidad en nuestro país; dificulto que “la vanguardia cultural” de la “revolución” bolivariana haya leído sesudamente, con metódico ardor y pasión intelectual, las reflexiones de Pisarev, por ejemplo, sobre arte y literatura, dudo mucho que el Ministro veterinario de (in)cultura conozca, en profundidad, el respetable legado estético que heredó el país de aquellos “alegres desahuciados” integrantes del Techo de La Ballena, Tabla Redonda, o La Pandilla L`autremont. Podría sintetizar el asunto así: De “lectores” mediocres de manualitos “revolucionarios” tipo Las cinco tesis filosóficas de Mao Tse Tung, o de librejos tóxicos como Los principios elementales del materialismo histórico, no puede obviamente salir una idea que más o menos valga la pena ser tomada en serio.
La noción de arte que se intenta implantar desde el andamiaje institucional del país a todas las esferas de la sociedad venezolana en nombre de la libertad de creación, está más cercana a una tautología dogmática y ortodoxa legataria de los apolillados manuales seudomarxistas tristemente editados por la desaparecida Academia de Ciencias de la URSS que la idea de creación artística que recorre las aceras del orbe en estos tiempos complejos y vertiginosos del homo informaticus y homo videns de la sociedad planetaria McLuhaniana. Cada día que transcurre en Venezuela la idea de arte endógeno se revela más inviable e impertinente para la comprensión de las urgentes y desafiantes aristas que plantea nuestra compleja realidad socio-antropológica local. Nunca los particularismos esencialistas y rabiosamente fundamentalistas que reclama para sí eso que se asume con el gaseoso nombre de chavismo devino salud psíquica y anímica para un colectivo de dimensiones nacionales. Ni Bolívar, que bebió de las egregias fuentes político-filosóficas del enciclopedismo voltaireano. A todas luces, ¿qué gana un país mirándose el ombligo narcisistamente en nombre de un chovinismo patriotero, cerrando sus fronteras a los libros y bienes culturales producidos en el mundo europeo y anglosajón con el endeble argumento de proteger la industria editorial nacional? ¿Cuál?
No me cabe la menor duda; el recientemente inventado experimento improvisado “Plan Revolucionario de Lectura” lleva la impronta de su consubstancial fracaso, pues el goce estético y espiritual del “fablar con los muertos” no es tarea del Estado; máxime cuando el carácter de este último es vocacionalmente totalitario y fascista aunque se atavíe con oropeles ideológicos y banderines “bolivarianos”. Como dice Pierre Clastrés en su siempre vigente obra “La Sociedad contra el Estado”, mientras el Estado representa unos intereses inconfesables, la sociedad comporta unos diametralmente opuestos.

sábado 16 de mayo de 2009

"Los libros y los días"

Víctor Bravo, lector del mundo.

Rafael Rattia

“El libro del mundo permanece ilegible e impone múltiples lecturas”. Kostas Axelos. El Pensamiento Planetario.


Bajo la vigorosa égida de la prestigiosa editorial española Veintisiete Letras, en su Colección In/mediaciones, acaba de ver la luz del mundo, Febrero de 2009, el último libro de Víctor Bravo. Las señas de este peculiar acontecimiento editorial son por demás elocuentes: LEER EL MUNDO, Escritura, Lectura y Experiencia Estética.
Este densísimo y por momentos abstruso estudio sobre los orígenes universales del libro, la lectura y el goce estético de la comprensión del mundo como libro, viene precedido de un enjundioso Prólogo del gran ensayista y especialista español Jorge Larrosa.
Los epígrafes, que a modo de paratextos sirven de pórticos al estudio introductorio de este estudio de vastas dimensiones comprehensivas sobre el libro, la lectura y la interpretación de la legibilidad del mundo, son verdades apodícticas rubricadas con firmas que van desde Michel de Certaud, Marcel Proust, Eugenio Montejo, Walter Ong, pasando por Eric Havelock, Jean Servier, hasta el mismísimo Claude Lévi-Strauss, sin dejar de lado voces ensayísticas vivientes que animan y atizan la llama del debate actual mundial sobre el libro, el lector y la escritura en el marco de las novísimas teorías culturalistas que piensan el fenómeno desde Europa, tales como Milman Parry y el filósofo español Jesús Mosterín.
Apoyado en un intrincado “aparato crítico” no apto para lectores “distraídos”, Víctor Bravo hace gala de un pasmoso dominio de las más sobresalientes teorías acerca de los modos de producción del texto significativo oral desde el alba de la humanidad hasta el libro electrónico. Debo apresurarme a consignarlo entre estas líneas; poquísimas veces asistimos a la maravillosa confluencia de hondura y belleza, pues, como dice Cioran, “profundidad y erudición casi siempre no van juntas” y el autor de LEER EL MUNDO tiene la virtud de conciliar ambas dimensiones del pensamiento y la imaginación estética.
Quienes venimos de manera silente leyendo a Bravo desde finales de la década de los ochenta del pasado siglo sabemos de su demónica entrega al estudio y comprensión de los Padres fundadores de las corrientes epistemológica del discurso estético-textual. Pocos como Víctor Bravo en Hispanoamérica se han erigido en hermeneutas críticos de Heidegger,Nietszche, Lukács, Kuhn, Foucault, Gadamer, Derrida, Popper, Rorty, Vattimo, Wittgentein, Peirce, Habermas, Plessner,Kohlberg, Karl-Otto Apel con admirable rigor académico y científico sin perder el encanto que despierta la prosa ensayística impregnada de exhalaciones poéticas y metaforizaciones líricas.
LEER EL MUNDO es un irrepetible viaje a las civilizaciones pretéritas que, especularmente, nos devuelve la imagen del mundo desde homo faber hasta el actual y fachendoso homo videns. Un fervoroso y lúcido itinerario de recreación interpetración crítica y de profundas resonancias analíticas-descriptivas dan cuenta de la irreductible pasión lectora que anima al crítico literario, al antropólogo del lenguaje, al exégeta de textos oscuros como los “Fragmentos” de Heráclito, al filósofo del signo, al epistemólogo del sentido y la representación del mundo

lunes 11 de mayo de 2009

"Los libros y los días"

Literatura venezolana del siglo XX

Rafael Rattia

En medio del espeluznante vértigo que se deriva del tanatocrático proceso de generalizada destrucción institucional que adelanta la “revolución” bolivariana en
Venezuela, los lectores profesionales –esa pretensión nos anima- nos regocijamos con festivo júbilo estético por el advenimiento a la escena cultural-literaria venezolana de un libro que, por todas las señales que porta, está destinado a marcar un singular hito bibliográfico en el escabroso campo del estudio, investigación y análisis de nuestras letras; me refiero a “La literatura venezolana del siglo XX” cuyo autor no necesita presentación, pues su nombre ya está inscrito en la galería de los más ilustres creadores e investigadores del corpus literario nacional, Rafael Arráiz Lucca, (Caracas, 1959).
Esta primera edición de “La literatura venezolana…” viene a completar una especie de tríada crítica constituida por nuestros recordados y nunca suficientemente admirados críticos y poetas Juan Liscano, Julio Miranda y que el propio Arráiz Lucca se incorpora por derecho propio y con rango de Autóritas en la materia. Tal como lo consigna el autor de estos 32 impecables y lúcidos ensayos críticos, algunos de ellos se fraguaron mientras su autor ejerció la Cátedra Andrés Bello del Saint Antony College de la egregia Universidad de Oxford; al menos el bosquejo de la estructura larvaria de lo que hoy nos llega a nuestra mirada de lector fue escrito allende los mares, el resto de estos inobjetables ensayos literarios se pensaron y redactaron en “casa” al calor de febriles lecturas y estudios rigurosos y sistemáticos, tal como puede colegirse de su grata visita.
El próximo año, si los vientos a favor en materia de escritura nos acompañan –ni un ápice de duda se insinúa en nuestro horizonte anímico-intelectual- Rafael Arráiz cumplirá 30 años en el oficio “de lector que escribe sobre lo leído” y concibiendo “ensayos de aliento comprehensivo” cada vez más alejados de la miscelaneidad escritural y más cerca de la visión estética holográfica. Por ello, subrayo con especial énfasis, este libro es la mejor y más exacta “brújula perspectivística” que se ha escrito hasta el presente para adentrarse con el menor riesgo de falencias asertivas en las procelosas aguas de los complejos meandros analíticos-descriptivos y críticos de nuestra pasada centuria.
Visto procesualmente, este libro hace las veces de una perfecta continuación de “El coro de las voces solitarias” (Una historia de la poesía venezolana, desde Andrés Bello hasta las voces de los noventa del siglo XX). La acertada metodología de que se vale su autor para mostrarnos “la unidad en la diversidad” de los más representativos artífices de la espiritualidad estético-literaria nacional no admite la menor objeción y se hace merecedora de nuestra incondicional aprobación. Enhorabuena, la apuesta de Alfa Editorial nos reconcilia con una voluntad literaria paciente, laboriosa y callada que niega rotundamente la descabellada idea de que vivimos una “crisis de ideas”. La evidencia está ahí.

jueves 23 de abril de 2009

Conversación con el Escritor Rafael Rattia


Entrevista a Rafael Rattia
Dadmelis Solórzano
Para la Revista "Corriente Alterna"

1.- ¿Por qué decidió convertirse en escritor?
Respuesta: Particularmente soy de la opinión siguiente: la escritura elige al poeta, al escritor; es un mito, una leyenda decimonónica la idea del escritor que “decide” una linda mañana de primavera convertirse en escritor. O que por obra y gracia de un mandato demiúrgico un escritor o escritora, de manera súbita e intempestiva, decida convertirse en escritor. A decir verdad, todo escritor se reconoce como tal a la postre; de tanto leer el escritor termina desembocando en un inexorable proceso de creación verbal-escritural y, queriéndolo o no, se reconoce en el especular reflejo de sus mundos alternos, sus particulares universos paralelos de índole estético-literarios.
2.- ¿Cómo se describe Rafael Rattia como historiador y poeta?
Respuesta: Como dijo en cierta ocasión mi único dios digno de idolátrica reverencia intelectual, Emile Michel Cioran: “soy un historiador aquejado de intemporalidad”. En verdad la Historia no merece atención más que como una carnicería en marcha del espíritu. Quisiera ser como Dios o el Diablo, con potentes y omnímodos poderes sólo para registrar el Mal en todos sus imperceptibles pormenores desde que el primer pitecántropus se puso a reflexionar en el umbral de una caverna hasta nuestro fachendoso y detestable homo politicus que pretende la edificación del reino del “bien” aquí abajo en la tierra. Por lo demás, la poesía y la historia siempre se han amonedado intrínsecamente en una especie de inextricable dialéctica en la que ésta última ha resultado llevándose la peor parte del devenir humano. Entiendo que la historia es el estudio de los hechos humanos a través del tiempo; la poesía, en cambio, es la ciencia menos la prueba empírica. ¿La ciencia del espíritu y de las almas sensible acaso?
3.- ¿Cómo influye la historia, la vida y los recuerdos en sus escritos?
Respuesta: Como todo ser humano, vivo inmerso ineludiblemente en un paradigma civilizatorio que incide y condiciona, directa o indirectamente, mi proceso creador. No puedo deshacerme de las determinaciones subjetivas que recibe mi sensibilidad desde cualquier exterioridad objetivamente societal; por lo general encaro lo realmente existente y lo metamorfoseo mediante el complejo proceso verbogenésico que comporta la recreación de la realidad dada constituida para intentar transformarla al menos para mis particulares registros de percepción intelectiva y sensoriales. Obviamente, la influencia es recíproca; soy influido y trato de influir en el espíritu de mi época. Si algún sentido posee la escritura es el de significar una voz clamando en el desierto, una voz que patentice un sentimiento y una aspiración de verdad que deje constancia de nuestro efímero paso por este lamentable, triste y desolador planeta en vías de extinción.
4.- ¿Cuál es la expectativa que siempre ha tenido cuando publica poemas, cuentos y libros de historia?
Respuesta: Como dijo ese gran argentino universal, Jorge Luis Borges, “que otros se ufanen de los libros que publican; yo, humildemente, prefiero envanecerme de los libros que leo”. Vivimos un tiempo signado por el síndrome de esa psicopatología del espíritu que es la vanidad del yo; la enfermedad del yo. El lema que debería izar todo creador (poeta, narrador, ensayista, etc) sin dudas no puede ser otro que: escóndete yo. Hay que escribir sin sucumbir a la ilusión de la fatamorgana que representa el espejismo de las falsas expectativas. Escribir, escribir, que otros espíritus más evolucionados que nosotros se encarguen de lo demás. De cualquier modo, si tu Obra es imperecedera y eterna ya los siglos por venir se encargarán de ello.
5.- ¿Hace cuánto publicó su último libro?
Respuesta: En Febrero de 2008 la Editorial estadounidense Obsidiana Press publicó mi último libro de ensayo filosófico que actualmente está a la venta en internet visitando la dirección www.oplibros.com Lamentablemente en Venezuela soy un escritor procripto y prohibido desde 1998.

6.- ¿De qué se trata? Cuénteme un poco el proceso para escribir la historia y el producto final
Respuesta:
7.- ¿Cuáles son los próximos proyectos que se plantea como escritor?
Respuesta: Tengo en mente la elaboración de un Atlas geopoético de Venezuela, desde los primeros años de la conquista hispana hasta el presente, pero naturalmente sin recursos es imposible proseguir con el arqueo de fuentes documentables primarias y biblio-hemerográficas. Recuerda que muchísimos intelectuales y escritores venezolanos viven en la más aberrante indigencia socio-económica producto de la segregación y el apartheid político y cultural de que son objetos cientos de miles de escritores que no avalan ni legitiman el proyecto fascista y totalitario del “socialismo del siglo XXI”. El tiempo de la oscurana medieval pasará como pasaron todas las dictaduras revestidas del nuevo ideal nacional. Siempre ha sido así desde los albores de la humanidad y Venezuela no será la excepción, después de la tormenta siempre vendrá un tiempo de apacible reconciliación y de re-encuentros fructíferos que nos devuelva lo más puro y noble del ser de nuestra venezolanidad.
8.- Algún comentario que le quiera hacer a los que leen la revista.

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Dadmelis A. Solórzano
(0412) 7252774

miércoles 15 de abril de 2009

CARTA DE MANUEL ROSALES AL PUEBLO DE VENEZUELA

Querido y apreciado pueblo de Venezuela.
Resguardado, protegiendo mi integridad física con el apoyo de todos los factores democráticos, he estado reflexionando sobre los últimos hechos acaecidos en el escenario político nacional, y expectante al observar la manera cómo el Gobierno y su mandamás Hugo Chávez, sin atenuantes de ningún tipo, nos conducen al establecimiento de un régimen totalitario y autocrático que, sin duda, ha cerrado todos los espacios democráticos.
Estamos frente a un Presidente que se ha propuesto controlar el funcionamiento del país y para ello ha contado con el apoyo silente de los poderes públicos, a quienes domina y dirige de la forma más obscena, así como lo han hecho los dictadores en el devenir de la historia.
El Gobierno pretende aplastarnos, no quieren que le disputen el poder, los que pensamos, y tenemos una visión distinta de país. Busca la rendición y el sometimiento sin condiciones, ni el suyo, ni el de los suyos. No quiere disidencia de ninguna naturaleza, ni que haya expectativa de alternabilidad, quiere que el país deseche la posibilidad de un gobierno diferente a su revolución. El poder no es disputable, no quiere opositores, quiere que el sistema de privilegios y cogollos revolucionarios sea hegemónico; conducido por un hegemón indiscutido.
La obsesión de perpetuarse en Miraflores ha llevado a Hugo Chávez a quitarse la careta de demócrata, que en estos años ha venido exhibiendo de una forma tajante y clara, establecer un gobierno autoritario y totalitario, en el cual ya no hay señales de vida democrática, sino que por el contrario se asemeja a los gobiernos dictatoriales de Fidel Castro en Cuba, Augusto Pinochet en Chile, Robert Mugabe en Zimbawe, de lo que fue Sadam Hussein en Irak , de Omar Al Bashir en Sudán, a quien por cierto la comunidad internacional acusa de genocida y aún así ha sido invitado por el gobierno venezolano a visitar nuestro país.
Lamentablemente Chávez se encamina a recorrer los mismos derroteros de estos personajes. Actuando con el silencio cómplice del Contralor y de la Fiscal General de la República, del Tribunal Supremo de Justicia, de la Defensoría del Pueblo, de la Asamblea Nacional, y de los privilegiados de la Fuerza Armada Nacional, es evidente que avanza hacia el establecimiento de un régimen en el cual el objetivo es liquidar a quienes se opongan a su proyecto personalista y totalitario.
Así como en las elecciones de alcaldes y gobernadores el Contralor Clodobaldo Russian, cual acción fascista, ejecutó las órdenes de Chávez al inhabilitar a más de 300 dirigentes de la oposición, como: Leopoldo López, Barreto Sira, William Méndez, Enrique Mendoza, David Uzcátegui, y Julio Castillo, entre otros, con el único propósito de facilitarle la encomienda al oficialismo, hoy la Fiscal General de la República, y los miembros del Tribunal Supremo de Justicia, no hacen nada diferente que no sea perseguir, encarcelar, liquidar con lista en mano a los posibles adversarios de su “jefe”.
Además de quitarles competencia a los estados y municipios, cercenando los alcances de la descentralización, hecho histórico que realmente fue, como señala la doctora Lolita Aniyar de Castro, la verdadera revolución del siglo XX.
Hoy se acosa, hostiga y persigue a los periodistas y medios de comunicación como el caso de RCTV y la amenaza anunciada el día de ayer en contra de Globovisión, se quiere desproclamar a Pérez Vivas en el Táchira; liquidar a Antonio Ledezma en Caracas; abrirle un juicio a Capriles Radonski, y a Salas Feo; los permanentes atropellos a Emilio Grateron, a Gerardo Blyde, a Mirian do Nascimiento, Carlos Ocariz, Morel Rodríguez, Víctor Fuenmayor, se ha encarcelado al General Raúl Isais Baduell, se decreta la persecución y la cacería política de Eduardo Manuitt, y se pretende despojar la inmunidad parlamentaria a Wilmer Azuaje, y otros parlamentarios de destacada participación como Ismael García y Juan José Molina, y a nosotros se nos persigue con igual propósito, así como a miles de venezolano que están en las cárceles y en el exilio.
El objetivo es claro y preciso: hay que acabar con la disidencia, no importa cuál sea el método. Ya instaurada la dictadura, el plan debe continuar y para ello el Contralor, la Fiscal, el TSJ, los privilegiados de la Fuerza Armada y los órganos de seguridad, todos juntos deben actuar y cumplir cada uno su tarea.
Mientras esto ocurre, Chávez se esconde. Se fue de viaje para “desvincularse” de algunos de estos episodios. Es su característica. Quienes le conocen saben cómo fue su actuación del 4 de febrero de 1992 cuando, rompiendo con lo establecido, no dio la cara en el combate y dejó a la deriva a sus compañeros. Igual en los sucesos de abril de 2002 cuando en ambos movimientos sedujo a sus compañeros para lograr su apoyo, y ahora los persigue.
Mientras recorría el mundo la semana pasada, derrochando el dinero de los venezolanos, igualmente controló la decisión monstruosa de sentenciar a los comisarios Forero, Simonovis, Vivas y a los seis policías, en una de las mayores aberraciones jurídicas que hayamos conocido porque se les impuso 30 años de condena a quienes nunca se les probó vinculación alguna con esas muertes. Al igual que al comisario José Sánchez “Mazuco” quien está preso violándole todos sus derechos constitucionales. Pero la orden era mostrar un trofeo para complacer al Comandante, a pesar de que los abogados defensores, de manera reiterada, desmontaron la inocencia de sus defendidos.
Y uno se pregunta. ¿Dónde está la justicia para los pistoleros de Puente Llaguno?. Lamentablemente debemos admitir que mientras se vistan de rojo, griten consignas de alabanzas al inquilino de Miraflores, nada les pasará. Estos pistoleros andan libres y hasta rango de héroes populares han alcanzado. Quienes adversamos al Gobierno, estamos condenados anticipadamente por el régimen.
Este es el único país del mundo cuyo régimen se dice llamar democrático, donde un Presidente escoge a quién debe enjuiciarse, mientras a su entorno, hoy enriquecido de la forma más burda, ni la Fiscalía ni la Contraloría, ni la Asamblea Nacional son capaces de investigar las graves denuncias que se han realizado, o el caso de los señalamientos por corrupción en contra de Gian Carlo Di Martino, quien debería estar preso por la evidente sustracción de fondos y por los innumerable delitos que cometió en su función de Alcalde de Maracaibo.
Sin querer ser yo sólo la víctima, Chávez y sus conmilitones han dicho de todo. Al verse derrotado, una y otra vez en el Zulia, no tuvo otro camino que iniciar un juicio totalmente confiscado por sus intereses y sus deseos de venganza. Él solo actúa protegido por una justicia amañada y arrodillada, inmoral y corrupta a quienes ordenó el 12 de octubre del 2008 desde la Plaza de Toros de Maracaibo que había que encarcelarme.
Hugo Chávez, usando todo la estructura del estado, ha dicho que Manuel Rosales tiene cuentas y propiedades en Inglaterra, España, Estados Unidos, por citar solo algunos de los países que él y sus borregos señalan en mi contra. Asimismo, que poseo 13 fincas en el Zulia.
Y una mentira repetida mil veces, a pesar de lo que decía Goebels, sigue siendo una mentira. Yo reto a Chávez a que demuestre si Manuel Rosales posee propiedades en otro país.
Asimismo, en cuanto al número de fincas y tierras que inventaron como de mi supuesta propiedad. Todo es un montaje falso, político y judicialmente urdido por el contralor General de la República y avalado por la Fiscalía General de la República, quienes recibiendo órdenes de Chávez, no acepten mis argumentos y pruebas que desmonten su falsa versión y distorsionan la ley, y en consecuencia la negativa de presentar las pruebas y recaudos financieros que sustentan mi verdadera actividad agropecuaria, que vengo desarrollando desde mediados de los años 70 en Santa Bárbara del Zulia, mi tierra natal.
Los falsos señalamientos que se me hace es la de una diferencia de 147 mil Bs.F producto de mi actividad agropecuaria, en la verificación patrimonial entre los años 2002 y 2004, la cual está sustentada en mi declaración de Impuesto Sobre la Renta y en los asientos contables, sin embargo, esta evidencia tan contundente, la ignoran deliberadamente para poder justificar un amañado proceso penal en mi contra, como también ignoran los pagos por mi realizados.
Me pregunto: ¿Quién puede entender que si los ingresos señalados por la Fiscalía los declaré al SENIAT, y pagué los impuestos de dichos ingresos, ahora cómo el mismo Gobierno lo desconoce?
Y como si nada de esto fuese suficiente, el 23 de marzo, en un acuerdo por debajo de la mesa y reafirmando la corrupción que impera en la justicia, el TSJ, en tiempo récord, radicó el juicio a Caracas, pero como ninguna trampa es perfecta, descubrimos que mientras nuestros abogados presentaban dos escritos para impedir la radicación, uno a las 9.30 am y otro a las 2.30 pm, siendo respondidos a las 4.30 pm con la negativa de la petición, ya a las 12.30 pm había llegado a la Fiscalía de Maracaibo el fax informando sobre la medida tomada.
A pesar de estas circunstancias estamos a derecho para desmotar el linchamiento político del cual soy víctima. Y lo hacemos consciente que Hugo Chávez no perdona que el Zulia, de manera reiterada, lo haya derrotado y por eso dio la orden a los poderes públicos de liquidar como fuere a Manuel Rosales. Si no ha podido con los votos, lo intenta de la forma más cobarde apoyándose en su aparato judicial absolutamente comprometido con él.
Chávez quiere eliminarme como el rostro de la oposición que se puso a derecho, que condujo la oposición a la condición participativa y democrática. Somos además, el rostro del estado Zulia de un estado rebelde, que en los 10 años de su mandato, ha rechazado plegarse al “proceso personalista, caudillista, y militarista”. Quiere liquidarme y lincharme política y personalmente para someter por la fuerza al estado Zulia, lo que nunca ha podido hacer electoralmente. Nunca lo podrá hacer por la vía de las elecciones y tiene la intención de someterla, de dominarla, utilizando todos los poderes del Estado. Lo que no será posible porque ahora al frente esta el gobernador Pablo Pérez, y la inmensa cantidad de líderes de los sectores del Estado y un pueblo digno que ni se compra, ni se vende. Para él no hay diálogo, ni reconocimiento del adversario político, quiere deslegitimar a la oposición nacional e internacional, aniquilar y criminalizar a quienes tenemos ideas distintas al Castrocomunismo. Chávez quiere tomar al Zulia y aplasta al país degradando al sector democrático, en lo político, económico, social, y moral.
Se equivoca, seguimos en la lucha y en la ruta democrática, enfrentando el despojo de poder y competencia que se le hace a los gobernadores y alcaldes, pero fundamentalmente seguimos en la lucha por lo valores y los derechos de los ciudadanos, seguimos en la lucha por la justicia social, seguimos en la lucha para que nuestra riqueza no siga siendo regalada y despilfarrada, seguimos en la lucha por nuestro pueblo que sufre y flota en un inmenso mar de mentiras, y ofrecimientos que nunca llegan. Seguimos en la lucha para salir del gobierno más corrupto de la historia de Venezuela, que ha administrado más de 900.000 millones de dólares y poco o nada ha recibido el pueblo.
Seguimos en la lucha hoy mas que nunca y enfrentaremos inteligentemente la cacería y el linchamiento que Chávez ha ordenado en mi contra.
He meditado mucho y puesto el oído en la tierra para escuchar la voz del pueblo y mi decisión será la que dicte mi conciencia y la voz de Dios que es la voz del pueblo.
Hoy mas que nunca necesitamos un movimiento de resistencia civil y democrática, que no arree la bandera, ni tuerza la fe, ni caiga en el derrotismo, vale hoy parafrasear a Rómulo Betancourt, padre de la democracia latinoamericana, durante la dictadura, cuando en carta a J. Blanco el 05-08-49 dijo: “I la verdad es que nosotros no podemos pensar, en estos momentos precisos, en organizar una acción violenta que venga de los cuarteles a la calle, porque la inmensa mayoría de los oficiales afectos a las ideas democráticas han sido dados de baja, o no tienen mando de tropas, o están en la cárcel o el destierro, o traicionados por el tirano. Si no es posible organizar una acción de este tipo,(…), no nos queda como posible sino la acción popular de masas, constante, valiente, perseverante. Esa acción debe ser conducida hacia una encrucijada en que ya no sea tolerable por el país la existencia de un régimen de usurpación, y la cólera popular se exprese en forma tan avasallante que ya no puedan detenerla las bayonetas. Por acciones populares de esa índole cayeron Machado en Cuba; Ibáñez en Chile; Villarroel en Bolivia, y otros más de los muchos tiranos que ha padecido nuestra América”.
Por nuestra raíces, por nuestra historia, por nuestro futuro. Yo convoco al pueblo de Venezuela a ocupar su puesto de lucha.
Es auténtico,
Manuel Rosales Guerrero
Alcalde de Maracaibo
Presidente de Un Nuevo Tiempo
Ex Candidato presidencial.
Maracaibo 14 de abril de 2009

lunes 2 de febrero de 2009

ASALTO A LA SINAGOGA "TIFERET" EN CARACAS

TODOS SOMOS JUDÍOS
Rafael Rattia

Obviamente, la salvaje incursión por parte de grupos de comandos “revolucionarios” antisemitas el sábado 31 de enero en la Sinagoga Tiferet de Caracas, es una evidente secuela político-militar de la persistente y sistemática incitación al odio irreconciliable que concita el verbo incendiario del Presidente de la República. De aquellos “polvos” de TNT semántica vienen estos barriales de sangre en que nos encontramos cautivos los venezolanos por nacimiento y, ahora, los por naturalización y vocación. La herética profanación del principal Templo Judío de Venezuela es prueba patente e incontestable de que las palabras del Primer Magistrado Nacional sí tienen eco y receptividad en las hordas patizambas y desdentadas vocacionalmente violentas y agresivas que lo reifican y lo exaltan al extremo de ungirlo cual Mesías redentor de las legiones de explotados y preteridos desde tiempos de la ruptura del nexo colonial con el Imperio español en 1810
¿Acaso es “casual” que las pintas con sprays de color rojo que testimonian la barbarie profanatoria del 31 de Enero digan, textualmente, “asesinos”, “fuera judíos”, “malditos” a pocos días de la decisión presidencial de expulsar de nuestro país al Excelentísimo Embajador de la República de Israel en Venezuela? Nada es casual en este tinglado de infamias y de bochornosas agresiones contra el Pueblo Judío en Venezuela. Todo se deriva, en forma de “cascada” desde los más altos niveles de gobierno hasta las bandas mercenarias, armadas hasta los dientes, que prestas a ejecutar las más asquerosas órdenes provenientes del alto gobierno bolivariano y socialista, pacífico pero armado, según nuestro Primer Magistrado.
Lo ha demostrado la extensa y dilatada Historia de la humanidad y el heroico y valiente pueblo Judío ha sido testigo privilegiado de ello; ahí donde se comienza saqueando y profanando Templos, pronto arderán libros, como en la tristemente recordada noche dictatorial Suramericana de Videla, Pinochet, Stroessner y un largo etcétera que proyecta sus miedos y temores hasta este presente aciago y tenebroso que se cierne sobre nuestro presente histórico.
Porque no hubo muertos esa terrible noche del 31 de Enero en el asalto a la Sinagoga Tiferet, no por ello debemos, los escritores, poetas, artistas e intelectuales “contra-revolucionarios” de esta hora republicana, dejar de alzar nuestra voz contra las pretensiones antidemocráticas de nuestro golpista-presidente.